CXLIII.
«¡Paso, oh Rútulos, dad al paladino!
¡Y vos cesad en la marcial porfía,
Valientes del ejército latino!
Dejadme el campo; la aventura es mia.
Por vosotros lidiar es mi destino;
Mi ánima sola por el pueblo expía
El sellado concierto.» La amenaza
Todos paran al punto, y danle plaza.