CXI.

«Lo que ansiaste, atroz guerra, odios insanos,

Te doy: sangre ha corrido: ahora, si puedes,

¡Vé, reconcilia á Ausonios y Troyanos!

Más allá iré, si gracia me concedes:

Azuzaré los pueblos comarcanos,

Y atraeré sus auxilios con mis redes

Al incendiado campo de la guerra:

De armas, si faltan, sembraré la tierra!»