CVIII.

Vióle Enéas; su furia vengativa

Comunica á un pedron que enorme alanza,

Y de cabeza al mísero derriba:

En las riendas envuelto so la lanza

Del carro, ya le aplasta fugitiva

La rueda; puesto el dueño en olvidanza,

Por cima sus indómitos caballos

Baten veloces los sonoros callos.