CLXXV.
Entretanto á la márgen tiberina
Fuerzas cobrando el genitor doliente,
Con la linfa restaña cristalina
De la herida cruel la abierta fuente,
Y de un árbol al tronco el cuerpo inclina.
De un ramo más allá se ve pendiente
El yelmo duro, y el arnes pesado
Ocioso está sobre el tapiz del prado.