CLXVI.

De dolor y de amor lanzó un gemido

Y dejó por su faz correr el llanto

Lauso, en viendo á su padre mal herido.

¡Mancebo memorable! no en mi canto

Callaré tu alabanza; ni en olvido

Caerán (si á una virtud de precio tanto

Crédito ha de prestar la edad futura)

Tus nobles hechos y tu muerte dura.