CLXIV.
Y á distancia en su vuelo rechazada,
Va de allí al noble Antor, y hondo camino
Le abre entre las costillas y la ijada.
Compañero de Alcídes, de Argos vino
Antor, y á Evandro unido, hizo morada
En ítala ciudad. Hoy ¡triste síno!
Cae de extraviado golpe: al cielo mira,
Y su Argos dulce recordando, espira.