CLXIV.

»Harto lo sabes, ¿y áun tu mente espera?

¿Y ahí en gélidas nubes áun te agrada

Nuevos planes trazar? ¿Justo es que hiera

A un cuerpo sacro arma mortal? ¿que espada

Recobre Turno, y fuerza extraña adquiera

Ya á punto de rendirse? A tanto osada

Sin tí una débil Ninfa ser no puede.

Tu error conoce, y á mis ruegos cede!