CLVI.

Compadecida entónces la alma Diosa

A Hipólito tendió su mano pia,

Y en morada le oculta nemorosa

Y allí á la ninfa Egeria le confía:

Oscuro así y en soledad dichosa

Una vida ingloriosa viviria

Por las selvas itálicas, cual hombre

Nuevo, de Virbio bajo el nuevo nombre.