CLIV.
Tal, cuando altas majadas importuno
Ha rondado un leon con rabia hambrienta,
Si alguna cabra huyente ó ciervo alguno
Divisó de engreida cornamenta,
Salta á su presa, y, largo tiempo ayuno,
Abre ancha boca, crespa crin avienta,
Y á las entrañas con ardor se clava,
Y en negra sangre el rostro horrendo lava.