CII.

»Turno mismo á la meta señalada

Ya llega: el hado inevitable gira

Sobre su frente.» Dice, y la mirada

Del campo de los Rútulos retira.

Palante á esta sazon su lanza osada

Con grande esfuerzo á su adversario tira,

Y arranca de la vaina incontinente

La espada, que en su mano arde luciente.