CII.

»Y no á Palante en mi lugar envío;

Que en lo extranjero no es cabal; sabina

Madre altera su orígen. Esto, y brío

Juvenil, tienes tú, y una divina

Voz te llama. No tardes, huésped mio;

¡A su gloria dos pueblos encamina!

Yo este buen hijo, de mi edad caduca

Gloria y solaz, te allego; tú le educa.