CII.

Con las palmas los brazos se golpea,

Y alza Silvia tristísimos clamores;

Fué el primer llamamiento que á pelea

Convocó los fornidos labradores.

Ellos (pues ya invisible la ímpia Dea

Sembrara en la ágria selva sus ardores)

Al punto comparecen: éste saca

Tizon agudo; aquél ñudosa estaca.