ESCENA PRIMERA.
CÁNDIDO, PASCUAL Y OTROS NIÑOS. (Uno de los cuales lleva flores, y otros con banderas y juguetes propios de la niñez.)
CORO.
Rosas, claveles,
Pásig ameno,
Luce con galas mil;
Divina aurora,
Su hermoso cielo
Viste de luz gentil;
Sus ojos son divinos,
Su frente el rosicler.
Sus labios purpurinos
El pecho hacen arder:
En tí, dulce hermosura.
La mente segura va;
En tí, rica ventura
El alma feliz tendrá.
(RECITADO)
CÁNDIDO.
—¡Cuán hermosa es la mañana!
La aurora con sus albores
Va acariciando á las flores
Con que el prado se engalana.
¡El Pásig! ¿Oís el murmullo
De las cañas en su orilla?
¿Escucháis de la avecilla
El suave y variado arrullo?
Decidme: tanta belleza,
Tanto adorno y galanura,
Que con mágica hermosura
Ostenta Naturaleza;
Y esta tranquila corriente
Do las bancas se deslizan,
¿No os encantan? ¿No os hechizan
Con su lenguaje elocuente?
¿No os dicen que su contento
Lo causa la Vírgen pía,
Viviendo en aqueste día
Con pomposo lucimiento?
TODOS.
—¡Sin duda!
PASCUAL.
—Tal alborozo
En el pueblo se respira;
Tal es el placer que inspira,
Que todos bailan de gozo.
Llenas encuentro doquier
De vistosos aparejos
Las calles; niños y viejos.
Todos salen para ver.
NIÑO Iº—Hablas, Pascual, muy de veras;
¡Y lo creo! Pues la gente
Anda colgando impaciente
Gallardetes y banderas.
NIÑO 2º—Aquí traigo un canastillo
De flores para ofrecer
A la Virgen...
NIÑO 1º—¡Ole! ¡A ver!...
Es un regalo sencillo... (Lo mira con desprecio.)
Yo tengo una jaula en casa
Do moran pintadas aves,
Cuyos trinos son tan suaves
Que se la daré, si pasa.
NIÑO 3º—¡Pajaritos! ¡Qué locura!
Yo tengo bombas, cohetes... (Con jactancia.)
NIÑO 1º—¡Quita allá! ¡Esos son juguetes
Que sólo infunden pavura!...
NIÑO 3º—¡Tú tienes miedo!
NIÑO 1º—¿Yo? ¡No!
PASCUAL.—Tengo una flauta de caña... (
Todos se ríen
.)
TODOS.—¡Ja! ¡Ja!
PASCUAL.
—¿La cosa os extraña?
¡Pues sí! ¡La tocaré yo!
Mi padre, como sabéis,
Me enseñó varias sonatas,
Lindas, muy lindas, muy gratas:
Las tocaré; ¡ya veréis!
NIÑO 2º—¡Mejores serán mis flores!
PASCUAL.—¡Mi flauta!
NIÑO 1º—¡Qué tontería!
Es mejor la jaula mía...
NIÑO 3º—¡Cá! Las bombas son mejores.
NIÑO 1º—¡No, señor!
NIÑO 3º—¡Que sí, señor!
NIÑO 1º—¡Vaya un tonto!
NIÑO 3º—¡Vaya un loco!
Tu pobre jaula es bien poco.
NIÑO 1º—Tus bombas son lo peor.
CÁNDIDO.—¡Ea, amigos! No riñais:
Es cada ofrenda preciosa;
Pero suplico una cosa,
Y es... que obedientes me oigáis:
Una banca adornaremos
Con el más bello atavío;
Dentro de ella, aqueste río
Mansamente surcaremos;
Banderas y gallardetes
Pondremos de mil colores;
Llevarás todas tus flores;
Tú, la jaula; tú, cohetes;
Este, con flauta sonora
Irá entretanto tocando:
Así vamos navegando...
Hasta hallar á la Señora.
¿Qué os parece?
TODOS.—¡Bien, muy bien!
NIÑO 3º—¡Es idea singular!
NIÑO 1º—¡Vamos la banca á buscar!
CÁNDIDO.—¡Eso lo digo también! (
Se dispone a salir.
)
¡Calla! ¿Y Leónido? ¿Do está?
PASCUAL.—¡Ah! ¡Verdad! ¿Adónde fué?
NIÑO 2º—¿Dónde ha ido?
NIÑO 3º—No lo sé.
CÁNDIDO.—Pues bien, se le buscará:
Nuestra banca dejaremos
Para después: es igual:
Nos falta lo principal,
Pues al jefe no tenemos.
NIÑO 1º—Busquémosle.
CÁNDIDO.—¡Ahora mismo!
¡Sin él nada se podrá
Hacer!...
NIÑO 3º—¡Se registrará
Hasta el fondo del abismo!
CORO.
Marchemos, marchemos, Marchemos sin tardanza: ¡Felice nuestra holganza! ¡María colmará!