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Lo que el salvaje que con torpe mano
Hace de un tronco á su capricho un dios,
Y luego ante su obra se arrodilla,
Eso hicimos tú y yo.
Dimos formas reales á un fantasma,
De la mente ridícula invención,
Y hecho el ídolo ya, sacrificamos
En su altar nuestro amor.